La ceremonia del Juramento de Lealtad: qué esperar
Ya pasaste la entrevista, el examen quedó atrás y solo falta un paso. Hasta que levantes la mano y prestes el Juramento de Lealtad todavía no eres ciudadano, pero el día de la ceremonia eso cambia para siempre. Esto es lo que realmente ocurre esa mañana, para que entres con calma y salgas convertido en ciudadano de los Estados Unidos.
El paso final, y cuándo sucede
Prestar el juramento es el momento en que te conviertes en ciudadano. Nada anterior te hace ciudadano, ni la entrevista aprobada ni la nota del examen, y por eso la ceremonia importa tanto aunque parezca un simple trámite. Algunas oficinas de USCIS celebran la ceremonia el mismo día de la entrevista, así que puedes pasar de una sala a otra casi sin tiempo de llamar a tu familia.
En muchas oficinas la ceremonia es un evento aparte, programado para una fecha posterior. En ese caso recibirás un aviso en el Formulario N-445, el Aviso de Ceremonia de Juramento de Naturalización, que te dice cuándo y dónde presentarte. Léelo con atención, porque confirma la fecha, la hora y el lugar, y es el documento que te permite entrar.
Antes de ir: el cuestionario
En el reverso de tu aviso N-445 suele haber un cuestionario breve que pregunta qué ha pasado en tu vida desde la entrevista. Abarca cosas como los viajes que hayas hecho fuera del país, cualquier cambio en tu estado civil y cualquier arresto, citación o detención. Es una verificación final y real de elegibilidad, no un mero formalismo, así que lee cada pregunta con cuidado y respóndela.
Responde con honestidad, aunque alguna respuesta te preocupe. Un viaje largo o una multa menor se manejan mucho mejor mencionándolos que ocultándolos, y al registrarte habrá un oficial disponible si algo necesita explicación. Si puedes, llena el cuestionario antes de llegar, para no hacerlo a las prisas en la fila.
Qué llevar y cómo vestir
Lleva ante todo tres cosas: tu tarjeta de residencia, que entregarás ese día porque ya no la necesitarás; tu aviso de cita o de juramento; y el cuestionario completado. Hay quien lleva también una carpeta pequeña para que su nuevo Certificado de Naturalización no se doble camino a casa, un detalle que luego se agradece.
La vestimenta suele ser formal de oficina o elegante informal, y no desentonarás con una buena camisa o un vestido sencillo. El entorno varía: algunas ceremonias son formales y se celebran en un tribunal ante un juez federal, mientras que otras son administrativas y se realizan en una oficina de USCIS. En cualquier caso es una ocasión de verdad, y a la mayoría le gusta marcarla arreglándose un poco.
La ceremonia en sí
Te registras, entregas tu tarjeta de residencia y buscas tu asiento entre los demás futuros ciudadanos. Cuando llega el momento, todos se ponen de pie y prestan juntos el Juramento de Lealtad. En palabras sencillas, prometes apoyar y defender la Constitución y las leyes de los Estados Unidos, renunciar a la lealtad a cualquier país o gobernante extranjero, y estar dispuesto a servir al país si alguna vez se te llama a hacerlo; algunos solicitantes reúnen los requisitos para modificar ciertas partes del juramento.
Después del juramento recibes tu Certificado de Naturalización, el documento oficial que prueba que eres ciudadano. Tómate un momento para revisar que tu nombre y tus datos estén impresos correctamente antes de irte, porque los errores son más fáciles de corregir en el momento. La sala suele llenarse de aplausos, a veces hay un breve discurso o un video de bienvenida, y se siente de verdad que algo se ha completado.
Justo después: tus primeras horas como ciudadano
Sales convertido en ciudadano de los Estados Unidos, con todos los derechos que eso conlleva. Muchas ceremonias tienen registro de votantes instalado en el lugar, así que puedes inscribirte antes incluso de llegar al estacionamiento, y vale la pena hacerlo mientras estás ahí. Ahora también puedes solicitar un pasaporte de los Estados Unidos, que es la forma más fácil de probar tu ciudadanía cuando viajas.
Cuida bien tu Certificado de Naturalización, porque reemplazarlo no es sencillo ni rápido. Si alguna vez necesitas enviarlo por correo a algún lugar, considera obtener copias certificadas antes en lugar de mandar el original. Guárdalo en un sitio seguro de tu casa, como guardarías un acta de nacimiento.
Una palabra sobre el ambiente del día: las ceremonias suelen estar abiertas a la familia y a los amigos, a menudo son genuinamente emotivas y por lo general son cortas, de modo que todo puede terminar en una o dos horas. Lleva contigo a las personas que te ayudaron a llegar hasta aquí si puedes, y date permiso de disfrutarlo. Esta es información general, no asesoría legal; consulta tu aviso de ceremonia para los detalles y verifica la información en uscis.gov.